Un tiempo de gracia, comunidad y envío.

-Comunidad nacional reunida en la Celebración eucarística del Día Mundial CVX.-
La Comunidad de Vida Cristiana en México vivió con profunda alegría y gratitud la celebración del Día Mundial de la CVX, uniéndose en comunión con comunidades de todo el mundo a través de la oración y la Eucaristía.
Este momento nos permitió reconocernos como parte de un mismo cuerpo apostólico, llamado a seguir a Jesús al estilo de San Ignacio, fortaleciendo nuestros lazos fraternos y renovando nuestro compromiso con la misión.
Un Dios que sostiene y acompaña.

-Altar de oración de CVX en Mérida, Yucatán.-
Durante la celebración eucarística, presidida por el P. Nerio Solís, SJ, fuimos invitados a contemplar, “con un corazón agradecido, que Dios sostiene esta obra CVXiana”. Su reflexión nos llevó a reconocer que incluso en medio de las dificultades, Dios sigue actuando con amor y fidelidad.
Al meditar el pasaje de la resurrección de Lázaro, se nos recordó que las lágrimas de Jesús no son signo de debilidad, sino expresión de un amor profundamente humano y cercano. Un Dios que se conmueve y que, aún en medio de la desolación, es capaz de suscitar vida nueva.
El llamado “Lázaro, sal de ahí” resonó como una invitación personal y comunitaria. Jesús, al pedir a otros que ayuden a quitar las vendas, nos muestra que su obra se realiza en comunidad. Así, somos llamados a colaborar unos con otros para que la vida nueva que Dios regala pueda manifestarse plenamente.
Un envío que interpela.
Este mensaje nos interpela profundamente como comunidad:
- ¿qué necesitamos desatar en nuestra vida?
- ¿qué vendas estamos llamados a ayudar a quitar en los demás?
- ¿qué aspectos de nuestra vida comunitaria necesitan ser renovados?
La celebración nos impulsa a seguir siendo una comunidad que acompaña, que restaura y que anuncia esperanza. Una comunidad que ayuda a otros a salir de sus sepulcros y a vivir la Pascua en su vida cotidiana.
Una sola familia en misión.
Pedimos a Dios que continúe fortaleciendo en nosotros el sentido de pertenencia, para reconocernos como una sola familia CVX, unida en la fe, en la misión y en el servicio.
Con gratitud por lo vivido, renovamos nuestro deseo de seguir caminando juntos, siendo testigos de la vida nueva que Cristo nos ofrece.


-Comunidad Nacional unida en una sola familia en México.-

-Recuerdo enviado por nuestra hermana Magdalena Palencia de la 9na. asamblea mundial, Guadalajara 1990: «Momentos de Mundialidad».-
Un mensaje final.
Al concluir la celebración, la Presidenta Nacional de la CVX en México dirigió un mensaje a toda la comunidad:
¡Sigamos siendo Comunidad que da vida, que acompaña y que construye esperanza!.



