Consideraciones para un Programa de Formación CVX
Actualización Artículo Facilitado por María Magdalena Palencia (CVX Ruah)
“El proceso de incorporación de un miembro nuevo a la comunidad habrá de ser a la vez auténtico proceso de formación para quien va siendo incorporado; formación que, como la admisión misma, es responsabilidad de la comunidad entera” (Folleto “una breve presentación” # 25 Es muy importante que en este caminar hacia hacernos más una comunidad que un grupo, vayamos teniendo en cuenta que lo que definirá nuestra pertenencia a ella no será tanto el haberlo proclamado más o menos solemnemente o el haber sido formalmente aceptados dentro de la misma (lo que sin duda tiene cierta relevancia) sino más bien, nuestra propia identificación y compromiso. Es decir, que tanto cada uno de nosotros, como cada pequeña comunidad y cada comunidad regional se vaya involucrando en ese “Ser y hacer” la comunidad nacional; el qué tanto vayamos siendo y no sólo nos digamos personas y comunidades Existen un número de elementos mínimos dentro del Programa de Crecimiento CVX / Orientaciones para la formación, como una ayuda que pensamos habrá de servir tanto para estar pendientes de ellos e incluirlos en nuestros propios programas, como para que cada comunidad pequeña pueda confrontarse y revisar en donde está.
Esperamos también que al irnos reconociendo y sintiéndonos todos los verdaderos y únicos corresponsables de la formación de y en nuestra comunidad nacional, la vayamos confrontando a ella también con estos elementos y, que entre todos, vayamos considerando qué es importante.
Existen bibliografías sugeridas que sin duda serán útiles para todos. Sin embargo, se pone énfasis en que la formación CVX no se basa ni se limita al aspecto intelectual, lo cual es importante, pero da preferencia a la experiencia que se va viviendo.
Por otro lado, es también importante tener presente que en la CVX ni la formación, ni la identidad, ni el compromiso pueden delimitarse por ningún esquema o programa y que no podrán alcanzar nunca una meta final. CVX es algo dinámico, no se detiene: es vida, es crecimiento continuo; no podemos señalar de antemano “hasta dónde quiero formarme o comprometerme, ni hasta dónde quiero crecer o participar”. Cada programa, cada acción, cada reunión, cada apostolado, habrán de irse evaluando y revisando (discerniendo) y habrán de renovarse, ampliarse o modificarse de acuerdo a los criterios del Magis (el MÁS), con el apoyo de la comunidad y siempre orientados al único compromiso invariable: la construcción del Reino.



