23 al 25 de enero de 2026
El COSEN se reunió en Hermosillo con motivo de su encuentro anual de evaluación y planeación. Este espacio tuvo un doble propósito: llevar a cabo el trabajo propio del consejo y, al mismo tiempo, encontrarse con la comunidad anfitriona, fortaleciendo los lazos de fraternidad para reconocernos como una sola comunidad.
Iniciamos nuestra reunión en un ambiente de oración. Posteriormente, cada integrante compartió una revisión personal del año, previamente orada y discernida, presentando un primer análisis del trabajo realizado en la misión encomendada por la Asamblea Nacional.
Durante este ejercicio, compartimos las luces recibidas en la oración, las decisiones tomadas y las acciones emprendidas, reconociendo tanto las confirmaciones como las dificultades encontradas. Reflexionamos también sobre las causas de los resultados no esperados, identificando aprendizajes y oportunidades de mejora. En conjunto, buscamos reconocer el paso de Dios en nuestra vida, en nuestras relaciones y en nuestra misión, así como las llamadas a la conversión y rectificación.

Este primer momento de evaluación nos permitió experimentar una profunda unidad, sintiéndonos verdaderamente como un solo cuerpo.
En un segundo momento, dialogamos sobre aquello que consideramos importante conservar, lo que es necesario modificar, lo que podría incorporarse y aquello que convendría evitar. Este intercambio fue enriquecido por las aportaciones de todos los participantes, fortaleciendo así el discernimiento comunitario.
Finalmente, avanzamos en la elaboración del calendario de actividades, integrando las acciones propuestas para la comunidad, los consejos y las responsabilidades específicas de cada servicio. Se buscó armonizar fechas, evitar traslapes y construir una agenda más ordenada e integral.
Este proceso se desarrolló durante la tarde del viernes, todo el sábado y la mañana del domingo.
La convivencia con la comunidad comenzó desde nuestra llegada el viernes, cuando fuimos cálidamente recibidos en el aeropuerto. Posteriormente, compartimos los alimentos en casa de Rolando y Yadira de la comunidad Kino de Hermosillo. Al concluir el trabajo de ese día, tuvimos la oportunidad de recorrer el centro de la ciudad y más tarde fuimos acogidos en distintas casas de los miembros de la comunidad y precomunidad de Hermosillo.
El sábado al mediodía, integrantes de la precomunidad de Hermosillo llevaron los alimentos a la Casa María Auxiliadora, donde continuamos nuestras actividades organizativas de COSEN. Por la noche, celebramos juntos la Eucaristía, presidida por nuestro asistente eclesiástico nacional Nerio Solís sj, seguida de un espacio de presentación y convivencia entre los miembros de la comunidad Kino, la precomunidad de Hermosillo y representantes de la comunidad Loyola de Cd. Obregón. Fue un encuentro lleno de alegría, que fortaleció nuestros vínculos y renovó nuestro ánimo y esperanza compartida.

El domingo, tras concluir el trabajo sobre el calendario, celebramos la Eucaristía de cierre y compartimos una comida fraterna en casa de Rolando y Yadira.
Regresamos con el corazón lleno de gratitud por la cálida hospitalidad con la que fuimos recibidos.

¡Gracias, comunidad de Hermosillo!



